El vaso debe de estar limpio, la tierra provocará que el dióxido quede retenido
Destapar la cerveza. Llevamos el vaso y la cerveza a la altura de la vista e inclinamos el vaso a 45º, empezamos a verter cerveza con velocidad moderada
A medida que el vaso se va llenando vamos perfilando a 90º. cuando tenemos el 80% del vaso lleno verter el faltante de cerveza de forma rápida para generar espuma. El dióxido de carbono será menos invasivo para nuestros estómagos, la espuma retendrá sabores de la cerveza a medida que la vamos bebiendo